Amor romántico

Mitos del amor romántico I: El mito de la media naranja

El sistema monógamo se basa entre otras cosas en lo que llamamos mitos del amor romántico. Los mitos del amor romántico son creencias asociadas a las relaciones amorosas, que no son ciertas pero comúnmente se asume que sí.

Las películas y novelas románticas están llenas de ellos, con lo cual nos los inculcan desde niñas o adolescentes y cuando somos mayores nos es muy difícil deshacernos de ellos. De ahí que si eres una persona que siempre ha sido monógama y nunca se ha cuestionado si lo ha elegido conscientemente o lo ha hecho porque era lo que tocaba, puede que este artículo y los siguientes sobre el tema te resulten muy incómodos de leer. Algunos de estos cuestionamientos te van a remover cosas muy arraigadas en ti y es normal reaccionar pensando que todo esto no es cierto y con enfado. Aún así, me alegro de que hayas llegado hasta aquí y más aún si continúas leyendo. Eso ya demuestra que eres una persona abierta a leer opiniones contrarias a la tuya, lo cual siempre nos hace crecer de algún modo.

Volviendo a los mitos del amor romántico, hoy trataremos sobre el primero de ellos: El mito de la media naranja.

Este mito nos hace creer que somos partes incompletas de un todo y que necesitamos otra persona para completarnos. Pero tengo una sorpresa para vosotras ¡sois naranjas completas! O peras, o limones. Podéis ser lo que queráis ser e indistintamente de sí tenéis pareja o no, no sois la mitad de nada, estáis enteros, tenéis valor por el simple hecho de existir.


Este mito tiene asociadas dos cosas más. Una es que como sois la media naranja de alguien, esa otra media naranja es una sola persona. Es decir, solo hay una persona adecuada para vosotros en TODO el mundo. ¿Os imagináis que eso fuera verdad? Sería como buscar una aguja en un pajar. Casi todo el mundo acabaría sin pareja porque las posibilidades de encontrar a tu media naranja entre los más de 7.000 millones de personas que hay en el mundo serían casi nulas.


Y por último este mito implica que la única persona en el mundo que te complementa y es tu media naranja tiene que cuadrar contigo en todos los aspectos. Si a ti te gusta salir a bailar y a tu pareja no, ¿cómo va a ser esa tu media naranja, si no te complementa en todo? Según este mito da igual que tu pareja te haga reír, disfrutéis juntos de otras aficiones y te haga crecer como persona. Debes desecharla y encontrar alguien que además de todo eso le guste bailar, porque el sistema monógamo no contempla que tu puedas ir a bailar con otra persona, disfrutar esa parte de tu vida sin tu media naranja.

Y por eso caemos en la monogamia en serie, si alguien no cumple todas y cada una de nuestras expectativas, no puede ser el elegido y lo mejor es desecharle.

Pero en realidad las personas somos muy complejas. Nuestra vida, nuestra manera de ser y de relacionarnos es única. Podemos no tener relaciones de pareja tradicionales y ser perfectamente felices. Sentirnos enteramente completos, ser los causantes de nuestra propia felicidad sin encargarle esa tremenda responsabilidad a una única otra persona. Podemos ser felices estando solos, con amigos, con ligues, con la familia, con una pareja, con dos parejas simultaneas, con una red de soporte formada por gente que nos quiere de un modo u otro y a la que queremos también.

Así que no, no hay una única persona para ti en todo el mundo (por suerte). Puedes ser feliz por ti sola o en compañía de múltiples personas con las que puedes relacionarte de maneras distintas. Deja de buscar el príncipe azul, busca la felicidad en ti misma y en la gente que te aprecia y a la que aprecias.

Autor

alita@amarconagendas.com

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